El último día, el día que el mundo dejaría de existir llegó una noche.
La luna estaba rodeada de estrellas, pero la tierra se estaba moviendo. Se movía con gran velocidad hacia algún lugar. Parecía como si se hubiera desprendido de su órbita para alejarse a toda velocidad de ese sistema solar que ya la tenía cansada. Ha´cia donde nos llevaba? Cuánto duraríamos?
La playa era amplia y la gente corría. ¿A dónde? No tenía sentido correr...el mundo se acababa y con él nos iriamos nosotros.
EL mundo Dejaría de existir...y nosotros lo haríamos tambien.
Nunca le pedí perdon, y ella no estaba ahí conmigo. Que desgracia tan grande...qué tristeza y qué vacío sentía dentro!

De pronto todo se quedó quieto...estático

La calma después de la tormenta es...
tan silenciosamente violenta.